jueves, 7 de junio de 2012

Simplemente un día más

Van pasando días y días, pero no me doy cuenta de lo que valen. 
Días que valen su peso en oro, pues deciden mi futuro y aunque me agradaría que pasasen pronto, no me gustaría vivir ya en él.
Pasan segundos, minutos, horas y más horas y la espera cada vez es más difícil. Cuesta saber que el que debería ser el verano de mi vida solo vaya  a ser uno más porque tu no vas a estar aquí. Y pensar que no quería admitir que aun existen sentimientos que no dejan escapar tu presencia dentro de mi, pero ya se sabe que el primer amor no se olvida y la distancia reaviva más y más esta ilusión por estar a tu lado una vez más. La cruda realidad es que es en septiembre cuando podremos disfrutar el uno del otro, SEPTIEMBRE, suena tan lejano que a veces creo que nunca llegare a verte, oírte y sentirte. 
Solo espero que los amigos, la familia y las distintas experiencias de este verano hagan más fácil y corta esta espera que me  mata cada día más y más.

Tampoco me doy cuenta de la importancia que ejercen aquellos amigos que han estado siempre y que aunque no lo note, siguen allí, día tras día dejándome libertad pensando que es lo mejor para mi a la hora de tomar una buena decisión cara al futuro cercano. Son aquellos que por alguna casualidad me han fallado y yo les he fallado sin ambos darnos cuenta y que aún así siguen queriendo pasar tardes y tardes conmigo porque la verdadera amistad se va demostrando y sale a la luz de manera real.
Amigos cercanos también a mi lado, ayudan a que esta espera se haga corta y a los problemas personales que acompañan a mi vida cada vez más y peores. Sé que los amigos son un tesoro que estoy dispuesta a conservar intentando hacer lo posible porque ninguno de ellos se escape y se corten las palabras al final.


Pretendo disfrutar estos últimos días de estudio que son duros pero que de alguna manera no estoy dispuesta a malgastar.

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