Es difícil levantarse un día en el que lo único existente son las malas noticias.
Siempre tienes una esperanza que te afirman y resulta que a la hora de la verdad no hay nada. Esa esperanza se esfuma y todo se convierte en sueños rotos.
Necesitas como sea que se solucionen problemas importantes que se ''iban a solucionar'' en el día de hoy y que por culpa de ''las clases superiores'' no se solucionan porque a los tíos estos no les da la gana de que sigamos adelante.
Estoy harta de que lleguen malas y malas noticias a una casa en la que ya no caben más.
¿Suerte? me parece que no sé ni el significado de esa palabra...
No hay comentarios:
Publicar un comentario