miércoles, 11 de abril de 2012

A vosotras.


En esa palabra se resume la gran Semana Santa que he pasado en compañía de gente que tan solo veo 2 o 3 veces al año pero que al estar con ellas realmente soy la misma. La misma niña encantadora que está sumergida dentro del yo creado a partir del instituto y de los duros golpes de la vida.
Han sido momentos mágicos, de recuerdos, de bailes, de risas, de cotilleos, de locuras, de borracheras, de entusiasmo, de nervios... Momentos que no me importaría para nada volver a repetir. Momentos que por desgracia, solo pueden ser vividos 2 veces al año.
Me gustaría que las cosas cambiasen, que la vida no fuese de esta manera, pero claro está que si las cosas pasan pasan por algo. El destino decidió tenernos separadas, pero esto demuestra el cariño que nos tenemos, la verdadera amistad que se deja ver cada vez que estamos juntas.
Solo puedo agradeceros estos dos días maravillosos que se han esfumado sin ningún control del tiempo.
Os quiero muchísimo, eso no lo dudéis.

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